Generas el boleto
Eliges cuántos y de qué tipo. La app crea cada boleto como una imagen con su QR. Sin internet.
Taquillita es una app de Android que genera boletos con código QR, los entrega por WhatsApp y los valida en la puerta con tu mismo celular. Es gratis, no necesita cuenta y funciona sin internet. Aquí está, en directo, todo lo que hace y por qué está hecho así.
Para Android · Gratis · Hecho en Querétaro, México
Taquillita resuelve una sola cosa: el boleto. Que exista, que viaje y que se valide. El dinero corre por tu cuenta, como siempre.
Taquillita es para quien quiere vender en línea pero no tiene —ni necesita— el tamaño, los papeles ni la cuenta que pide una boletera grande.
Un boleto de Taquillita nace en tu celular, viaja por WhatsApp y muere al canjearse en la puerta. Tres pasos, sin tablero que aprender.
Eliges cuántos y de qué tipo. La app crea cada boleto como una imagen con su QR. Sin internet.
El boleto viaja solo: lo mandas por WhatsApp o redes. El cliente te paga por tu cuenta y le entregas el boleto cuando el dinero ya cayó.
Apuntas la cámara al QR. La app dice si pasa y lo marca usado. Cada boleto sirve una sola vez. Sin internet.
Respuestas directas, sin letra chiquita.
¿Taquillita cobra comisión por boleto?
No. Taquillita es gratis. No cobra comisión por boleto, no tiene plan de pago y no hay compras dentro de la app. El dinero de tus boletos lo cobras tú, por tu cuenta, como tú quieras.
¿Necesito crear una cuenta o registrarme?
No. No pide correo, ni teléfono, ni tarjeta. Instalas la app y generas boletos. Nada sale de tu celular, salvo que tú decidas respaldar.
¿Taquillita funciona sin internet?
Sí. Generar boletos y validarlos en la puerta funciona sin señal. Solo necesitas internet para dos cosas opcionales: respaldar en la nube y pedir el PDF de boletos para imprenta.
¿Cómo cobro a mis clientes?
Tú cobras por tu lado. Taquillita no procesa pagos. Recibes el dinero por transferencia, CoDi, efectivo o el medio que uses, y entregas el boleto cuando el pago ya cayó. La app solo emite y valida el boleto.
¿Cómo entrego los boletos a la gente?
Cada boleto es una imagen con su QR. La mandas por WhatsApp, por redes o la imprimes. El boleto viaja solo: no hace falta que estés presente para entregarlo.
¿En qué países funciona?
En cualquiera. No depende de un banco ni de un medio de pago de un solo país. Tú cobras con lo que se use donde estás, y la app emite y valida el boleto igual en cualquier lado.
¿Sirve para boletos impresos en papel?
Sí. Puedes generar boletos físicos para imprenta: la app los acuña en tu celular y te devuelve un PDF listo para imprimir, con sus marcas de corte. Se validan en la puerta igual que los de WhatsApp, con el mismo QR.
¿Puedo validar con varios celulares a la vez?
Sí, con el modo equipo. Cada quien se une escaneando un QR, y lo que un celular valida, los demás lo ven. Si se cae la red, cada celular sigue validando y se ponen al día al reconectar.
¿Qué necesito para empezar?
Un teléfono Android. Descargas la app gratis de Google Play y ya generas boletos. No hace falta cuenta, contrato ni equipo extra.
¿Qué tan seguro es el boleto?
Los boletos nacen y se validan en tu propio celular. No hay una base de datos central en la nube ni un panel abierto a internet, así que por diseño no hay un servidor que atacar. Cada boleto sirve una sola vez: el segundo paso del mismo código sale como "ya usado". En uso correcto, no entra un boleto que tú no hayas emitido. Más abajo lo explicamos a fondo.
Cada boleto lleva un código dentro del QR. Tiene dos partes, y cada una hace un trabajo distinto.
Es el número de boleto en orden: el 1, el 2, el 42. Va al frente a propósito, para que lleves control a simple vista —asiento numerado, cuántos van, en qué boleto vas—. Esa parte la lees tú.
Lo arma la app con un generador criptográficamente seguro. Es la parte que no se adivina, y la que hace que cada boleto sea único de verdad.
La parte aleatoria es de seis caracteres. No es un número al azar: es el punto exacto donde se cruzan tres cosas que normalmente pelean entre sí.
O y el 0, la I, el 1 y la L. Así nadie teclea mal un folio.Un código más largo no te haría más seguro en la práctica, y sí haría el QR más denso y más lento de leer en la puerta. Seis es el punto dulce.
Los boletos nacen y se validan en tu propio celular. La seguridad no es una promesa de marketing: es la forma en que está hecho.
Trata tu boleto como lo que es: vale para una persona y un acceso. Igual que cuidas un billete o una contraseña, el boleto es tuyo hasta que cruza la puerta.
Taquillita está pensada para trabajar perfecto en un solo celular. Cuando son varias puertas, los pones a trabajar juntos.
Generas, entregas y validas en el mismo aparato. Sin cuenta, sin internet, sin que nada salga de ahí.
Cada quien se une escaneando un QR. Lo que un celular valida, los demás lo ven — y nadie deja entrar dos veces el mismo boleto.
Si respaldas, Taquillita te da un tablero web por evento: cuánto vendiste, cuánto se canjeó, a qué horas y de qué tipo. Lo ojeas en el celular y tu contador descarga el Excel para cuadrar.
Taquillita no pregunta de qué tamaño es tu evento. Generas el boleto, se valida una vez, y ya.
Para la caseta que vende palomitas, refrescos, combos, está Kermés: la hermana de Taquillita. En vez de un boleto de entrada, una ficha por producto con su QR, que quemas en la caseta y cierras con el corte del día. Misma idea, mismo motor.
Taquillita nació para los circos y la gente de feria de México —que arma su función en cualquier plaza y solo tiene un WhatsApp y un Android para vender—. Resolvió primero el problema más difícil: que el boleto viaje solo, sin un cuerpo entregándolo. Hoy sirve para lo que tú organices. Tú pones el evento; Taquillita pone el boleto que viaja.