Generar
Eliges el color del boleto —verde, azul, fucsia o cian— y tú decides qué significa cada uno: adulto y niño, general y preferente, lo que necesites. Se crea con su QR y su folio.
Genera boletos con QR, entrégalos por WhatsApp y valídalos en la puerta con tu mismo celular. Tú armas el evento; Taquillita pone el boleto que viaja.
Para Android · Desarrollada en Querétaro, México
No hay tablero que aprender ni configuración que entender. Lo que necesitas, y nada de más.
Eliges el color del boleto —verde, azul, fucsia o cian— y tú decides qué significa cada uno: adulto y niño, general y preferente, lo que necesites. Se crea con su QR y su folio.
Apuntas la cámara al QR. El PASE sale del mismo color del boleto, así ves qué categoría entró. Si ya se usó o no es de tu evento, la app de Taquillita vibra y te avisa.
Cuántos boletos hiciste, cuántos se canjearon, a qué hora llegó la gente y el desglose por color. El número que de verdad importa: los que se usaron.
El celular con la app se queda en la entrada validando. Pero tú no tienes que estar ahí: la app te da un enlace de reporte web que abres desde cualquier teléfono o computadora.
A la hora que quieras ves cómo va tu venta y cuánta gente ya entró. Si alguien más te lleva las cuentas, le pasas el mismo enlace.
Y es la única en todo Play Store que junta todo eso.
Taquillita no pregunta de qué tamaño es tu evento ni qué tan formal. Genera el boleto, lo validas una vez, y ya.
Taquillita genera y valida el boleto. El dinero lo cobras tú, a tu manera —efectivo o transferencia—, igual que siempre. Lo que Taquillita resuelve es el boleto en sí: que sea único, con su QR, y que se revise en la puerta.
La app de Taquillita arma el pliego listo para la imprenta: boletos con QR acomodados para cortar. Para la taquilla, las cortesías, los regalos en radio, la prensa y los patrocinadores.
Mismo boleto, mismo folio, validado por la misma app en la puerta.
Antes, un boleto solo existía donde había alguien dándolo en mano: la taquilla, el carrito, la puerta del salón. No viajaba solo.
Taquillita convierte el boleto en algo que viaja por WhatsApp —único, con su QR— y se revisa en la puerta en segundos. Tú cobras como siempre; lo que cambia es que ya puedes hacer llegar el boleto sin estar ahí.
Taquillita nació en los circos de México: gente que arma su función en cualquier ciudad y entrega sus boletos por WhatsApp. De ahí creció —y hoy también es del que organiza un torneo, del universitario que arma el evento del semestre, de quien monta la conferencia que valía la pena—. Tú pones el evento; Taquillita pone el boleto.